miércoles, 12 de enero de 2011

El Camino a la Felicidad

Saludos a todos luego de éstos 12 días que han venido marcando cada uno un mes del año y un año de la nueva década.
Así es, el primero de enero nos marcó enero y el año 2011, luego el 2 de enero nos marcó febrero y el año 2012 y así sucesivamente.
Muchas organizaciones de buena intención, se reunieron durante éstos 12 días para hacer los mejores votos para los tiempos venideros.  Muchos de éstos votos estan relacionados a la felicidad.
Por ello, hoy quise traducir un estracto de una lectura que llegó a mis manos.
Se refiere al libro The Road to Happiness de Mac Anderson and BJ Gallagher.
Dice que cuando el autor viaja por negocios, le gusta hablar con los taxistas que me llevan del aeropuerto a mi hotel, o a un centro de convenciones, o a un restaurante. Los taxistas suelen ser inmigrantes con interesantes historias personales e inusuales antecedentes culturales.
El autor les pregunta cuánto tiempo han estado en Estados Unidos, cómo eligió la ciudad para vivir, y lo que más les gusta de donde viven.
Por supuesto, también les pide consejos sobre buenos restaurantes locales y las atracciones especiales que le recomendaría a un visitante. El autor ha tenido grandes experiencias en sus viajes, gracias a los consejos de los taxistas!
En un viaje hace unos diez años, dice que estaba conversando con el taxista, pidiéndole ayuda. Luego le hizo una pregunta hipotética: "Si usted pudiera vivir en cualquier parte del mundo-y si el dinero no- fuera obstáculo, ¿dónde viviría?" Sin dudarlo ni un segundo, respondió: "Yo vivo en mi corazón". Realmente no importa donde vive mi cuerpo. Si estoy feliz por dentro, entonces yo vivo en el paraíso, no importa donde esté mi residencia.
El autor se sintió humillado y un poco tonto luego de su pregunta. Por supuesto que tenía razón, la felicidad es un trabajo interno. El taxista había recordado algo que ya el autor sabía, pero había olvidado. Si no puedes encontrar la felicidad dentro de ti mismo, nunca la encontrarás en el mundo exterior, sin importar dónde te muevas.
Dondequiera que vayas, ahí estará la felicidad, porque estará contigo.
Es sorprendente la sabiduría en la simpleza de éste taxita, por lo que el autor quedó agradecido por el haber compartido con él acerca de cómo ser feliz.

Saludos a todos.

domingo, 2 de enero de 2011

1 del 1 del 11 FELIZ AÑO NUEVO!!!

Saludos a todos!  Les escribo de nuevo luego de un pequeño descanso en Playa Lagarto, Guanacaste.  Por cierto, abajo encontrarán uno de los atardeceres que tuvimos oportunidad de conocer.
Días atrás uno de mis hijos me planteaba una adivinanza con respecto a un juego de números.  Era la combinación de tres unos y su respectiva suma.  Fue genial.
Ayer, día uno del mes uno del año 11, empecé a jugar con los números para ver la mayor cifra que podía obtener.  Así, empecé por sumar o bien jugar con las cifras y en algún momento opté por unir los cuatro unos y decir, bueno mil ciento once es un buen número.
Pero estoy seguro, que los grandes ingenieros, matemáticos y curiosos de la generación (como Roberto Fiatt, que por cierto está de manteles largos y le mando un abrazo a la distancia) encontrarán mayores cifras o resultados.
Lo que realmente me interesa es compartir con ustedes una RECETA PARA ESTE NUEVO AñO 2011, que me enviara mi amigo Hondureño Fran_Kings como el se denomina.
Veamos:
  1. Tome doce meses completos, límpielos prolijamente de toda amargura, odio, recentimiento y celos, póngalos tan frescos y limpios como sea posible.
  2. Ahora corte cada mes en veintiocho, treinta o treinta y un partes diferentes, pero no junte todos los pedazos al mismo tiempo. Prepárelo y úselos un día a la vez a partir de estos ingredientes.
  3. Mezcle bien en cada día una parte de fe, una parte de paciencia, una parte de valor y una parte de trabajo.
  4. Agregue a cada día una parte de esperanza, fidelidad, generosidad y bondad. Combine con una parte de oración, una parte de meditación y una de buenas obras.
  5. Sazone el todo con una dósis de buen ánimo, un rocío de diversión, una pizca de juego, y una taza de buen humor.
  6. Vierta todo esto en un amplio recipiente de amor.
  7. Cueza a fuego lento sobre gozo radiante, aderece con una sonrisa y sirva con quietud, desprendimiento y alegría. 
  8. Así, usted está en camino a tener un feliz año nuevo.
Recordemos como se menciona en el Libro, la Oración del Hombre Moderno, Nuestro Señor propone y nosotros disponemos, no al revés. 
A nosotros nos corresponde tomar poseción de todo lo que Él ha propuesto.
Recuerda que ayer ya pasó y mañana no ha llegado, por lo que debemos trabajar en el hoy para construir nuestro futuro.
FELIZ AÑO NUEVO A TODOS Y MUCHAS BENDICIONES!!!