sábado, 18 de diciembre de 2010

La Oración del Hombre Moderno

No pude resistir el impulso de escribir bajo éste título y compartir con todos ustedes algo que me impactó.  Escuché la siguiente pregunta: ¿Quién es el único verdadero hombre que jamás ha existido?.
Me quedé atónito, inmóvil, sorprendido, ante mi propia reacción.  Internamente iban y venían respuestas, hasta con descaro pensé en algunas personas cercanas o famosas o bien en alguien tan cerca como yo mismo.  Repito, qué descaro.
La pregunta me fue hecha en el momento en que me regalaban un libro para leer ahora durante el fin de año.  Su título, La Oración del Hombre Moderno, escrito en 1969 por un teólogo francés de nombre Louis Evely.
Hice lo mismo que hago siempre con cualquier libro, ojearlo internamente y luego irme al final.
Ahí encontré lo que hoy quiero compartir con ustedes, una oración "moderna" escrita en 1969, de la cuál muchos no hacemos uso o bien no practicamos parcial o totalmente.
"Padre Nuestro que estás con nosotros.
Tú nos has revelado y comunicado tu amor, y nosotros viviremos de él
hasta el punto de transmitirlo, a través de nuestras amistades, de nuestras
hermandades, de nuestras paternidades y maternidades, a todos cuantos lo esperan.
Tú has establecido tu morada entre nosotros, y nosotros queremos
revelarles a todos los hombres su dignidad y obtenerles el respeto que se merecen.
Tú has dado a conocer en Jesucristo Tú voluntad de justicia, de distribución de amor,
y nosotros queremos compartirla en ésta tierra para que se convierta en un lugar
donde se amen los unos a los otros.
Tú has querido compartir tu pan con nosotros para hacernos capaces de compartir
también el nuestro con los demás.
Tú nos has perdonado tan bien que nos has inspirado el tacto, el respeto,
la alegría con que hemos de reconciliarnos con nuestros hermanos.
Tú estás con nosotros en todas nuestras pruebas, en todas nuestras tentaciones
y sufrimientos para concedernos poder superarlos como tú.
Y contigo, en ti, por ti, nosotros libraremos al mundo del mal.
Considero que no puedo escribir más que un AMÉN con mayúscula, gritado, destacado e infinito.
Un abrazo para todos en éstas Fiestas de recordación del Nacimiento del Hombre Hombre, único y verdadero que jamás ha existido.

1 comentario:

  1. Humberto,
    linda reflexión y una excelente oración! Gracias por compartirla.
    Te invito a visitar mi blog, creo que este posting te gustará :
    http://www.alejandroodio.com/index.php/dios/que-tienen-en-comun-nuestra-vida-en-la-tierra-y-las-franquicias/

    Un abrazo,
    Ale

    ResponderEliminar